
VeriFactu se aplaza a 2028: qué significa realmente para las empresas
El Ministerio de Hacienda ha anunciado oficialmente el aplazamiento de las obligaciones pendientes derivadas del Reglamento de sistemas informáticos de facturación (VeriFactu), trasladando su aplicación hasta octubre de 2028. El objetivo es alinear su implantación con los futuros plazos de la factura electrónica obligatoria para pymes y autónomos.
La noticia ha generado numerosas preguntas entre empresas, autónomos y responsables financieros. Muchos se preguntan si este cambio supone una relajación de las obligaciones o si pueden posponer cualquier actuación relacionada con sus sistemas de facturación.
La respuesta es clara: hay más tiempo para adaptarse, pero no desaparecen las obligaciones ni los requisitos técnicos que exige la normativa.
En este artículo analizamos qué ha anunciado exactamente Hacienda, qué implica para los usuarios de Business Central y otros ERP, y por qué las empresas deben aprovechar este tiempo para prepararse correctamente.
¿Qué es VeriFactu?
VeriFactu forma parte del Reglamento de sistemas informáticos de facturación aprobado mediante el Real Decreto 1007/2023.
Su objetivo es garantizar que los programas de facturación utilizados por empresas y autónomos cumplan requisitos destinados a evitar alteraciones o manipulaciones de la información fiscal. Entre ellos destacan:
- Integridad de los registros.
- Conservación de la información.
- Accesibilidad de los datos.
- Legibilidad de los registros.
- Trazabilidad de las operaciones.
- Inalterabilidad de la información generada.
En la práctica, esto supone que los programas de facturación y ERP deberán garantizar un mayor control sobre los registros generados y su ciclo de vida.
El anuncio oficial: VeriFactu se aplaza hasta octubre de 2028
Según la nota informativa publicada por el Ministerio de Hacienda el 5 de octubre de 2026, se ha considerado conveniente alinear los calendarios de implantación de VeriFactu y de la futura factura electrónica para pymes y autónomos.
Como consecuencia, las obligaciones pendientes derivadas del Reglamento de sistemas informáticos de facturación se trasladarán hasta octubre de 2028, coincidiendo con la previsión de obligatoriedad de la factura electrónica para empresarios y profesionales cuya facturación anual no supere los ocho millones de euros.
La decisión busca reducir el impacto administrativo y tecnológico sobre las empresas, evitando que tengan que afrontar varios procesos de adaptación en un corto periodo de tiempo.
¿Qué cambia para las empresas?
La principal novedad es evidente: las organizaciones dispondrán de más tiempo para planificar su adaptación.
Esto permitirá:
- Revisar los procedimientos internos de facturación.
- Actualizar sistemas ERP de forma planificada.
- Adaptar software y procesos con menor presión temporal.
- Coordinar la preparación para VeriFactu y la factura electrónica.
Para muchas pymes, este aplazamiento supone una oportunidad para realizar una transición más ordenada y estratégica hacia un modelo de gestión más digital.
¿Qué NO cambia?
Este es probablemente el aspecto más importante de la noticia.
El aplazamiento no implica la eliminación de VeriFactu ni de sus exigencias técnicas.
La propia nota del Ministerio indica que seguirán manteniéndose en términos sustancialmente equivalentes:
- Los requisitos de integridad.
- La conservación de registros.
- La accesibilidad de los datos.
- La legibilidad de la información.
- La trazabilidad de las operaciones.
- La inalterabilidad de los registros.
Por tanto, las empresas deberán seguir preparándose para un escenario en el que la calidad, seguridad y control de la información fiscal serán requisitos fundamentales.
¿Cómo afecta este cambio a los usuarios de Business Central?
Las empresas que utilizan Microsoft Dynamics 365 Business Central parten con una ventaja importante.
Los ERP modernos están diseñados para proporcionar:
- Trazabilidad completa de la información.
- Centralización de procesos.
- Control documental.
- Automatización de tareas administrativas.
- Integración con herramientas de cumplimiento normativo.
Sin embargo, el aplazamiento no debe interpretarse como una razón para posponer proyectos de actualización o modernización.
Muchas organizaciones continúan trabajando con versiones antiguas, desarrollos personalizados o procedimientos manuales que pueden complicar futuras adaptaciones normativas.
Por ello, este periodo adicional puede ser el momento adecuado para:
- Revisar el estado actual de su ERP.
- Analizar los procesos de facturación existentes.
- Evaluar posibles desarrollos o integraciones.
- Planificar la transición a entornos más modernos.
- Prepararse para la coexistencia entre VeriFactu y factura electrónica.
VeriFactu y factura electrónica: una convergencia cada vez más cercana
Otro aspecto relevante de la comunicación de Hacienda es su intención de buscar una mayor convergencia normativa y técnica entre VeriFactu y la factura electrónica.
Además, el Ministerio señala que la futura evolución normativa tendrá en consideración los requisitos de reporte digital asociados a la iniciativa europea ViDA (VAT in the Digital Age).
Esto refuerza una realidad que muchas empresas ya están experimentando: la digitalización fiscal avanza hacia modelos cada vez más integrados, automatizados y conectados.
¿Debe su empresa actuar ahora o esperar?
Aunque la entrada en vigor se haya retrasado, la respuesta es sencilla: es mejor prepararse ahora que reaccionar más adelante con urgencia.
Las organizaciones que utilicen este tiempo para:
- Mejorar sus procesos.
- Revisar su ERP.
- Actualizar Business Central.
- Automatizar la gestión documental.
- Analizar la calidad de sus datos.
Afrontarán con mucha más tranquilidad los futuros requisitos normativos.
Las que esperen hasta la recta final volverán a enfrentarse a proyectos acelerados, sobrecostes y decisiones precipitadas.
Conclusión
El aplazamiento de VeriFactu hasta octubre de 2028 es una noticia importante para empresas y autónomos, pero no supone una eliminación de las obligaciones ni una reducción de los requisitos exigidos por la normativa.
Lo que realmente ofrece este cambio es más tiempo para prepararse.
Y las empresas que aprovechen ese margen para optimizar sus procesos, modernizar su ERP y evolucionar hacia plataformas como Microsoft Dynamics 365 Business Central estarán mejor posicionadas para afrontar tanto VeriFactu como la futura factura electrónica.
En VS Sistemas seguimos ayudando a las organizaciones a evaluar su situación actual, adaptar sus procesos y preparar sus sistemas para cumplir con las nuevas exigencias normativas sin sobresaltos.
¿Está preparado su ERP para los próximos cambios normativos?
Solicite una revisión de su entorno Business Central y descubra qué pasos puede dar hoy para llegar preparado al nuevo escenario de facturación digital.